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Figura de la Diosa Tara 15 cm

14,95 € Imp. Incluidos

Figura de la diosa Tara de 15 cm, en tonos turquesa y dorado, sentada sobre una base de loto, con cuatro brazos y las manos juntas. Una imagen de la deidad de la compasión del budismo tibetano. Cada pieza es única e irrepetible: la tuya será muy parecida a la de la foto, pero puede variar en color, tamaño y/o forma.

Hay existencias

Descripción

Esta figura de la diosa Tara mide 15 cm y representa a la deidad femenina del budismo tibetano, sentada sobre una base de loto, con cuatro brazos y las manos principales juntas sobre el pecho.

¿Qué incluye?

  • Una figura de la diosa Tara de 15 cm de alto, pintada en turquesa y dorado.
  • Su base en forma de loto, que forma parte de la figura.
  • Una unidad.

¿Quién es Tara?

Tara es una de las deidades más queridas del budismo tibetano. Se la venera como una figura femenina de la compasión y de la acción rápida, que «cruza» a quien la invoca desde las dificultades; su nombre en sánscrito significa «la que cruza» o «la que salva». Se la representa en muchas formas: las más conocidas son Tara Verde, la más popular y considerada la fuente de todas las demás, y Tara Blanca. Existe además una devoción a las Veintiuna Taras, cada una con su color y su atributo. En el budismo tibetano, los niños aprenden de pequeños los versos de alabanza a Tara.

La figura

La figura de 15 cm muestra a una deidad sentada en la postura de meditación sobre una base en forma de loto, con una corona dorada, el rostro sereno y cuatro brazos: dos manos juntas sobre el pecho, en un gesto de plegaria, y otras dos abiertas a los lados con flores. La vestimenta y las cintas son de color turquesa y los adornos, dorados. El conjunto tiene un aire tradicional del arte tibetano. Aquí se presenta como Tara, por ser la forma más reconocible, aunque la figura de cuatro brazos con las manos juntas ante el pecho también representa a Chenrezig, el bodhisattva de la compasión, con quien Tara está muy ligada.

Tara y Chenrezig

Según la tradición tibetana, Tara nació de una lágrima de Chenrezig (Avalokiteshvara) al ver el sufrimiento del mundo; en otra versión, surge de su corazón. Por eso, los dos se asocian con la compasión: él, como bodhisattva masculino; ella, como su emanación femenina. Es una leyenda religiosa que explica por qué muchas figuras de ambos comparten símbolos, como el loto y las manos juntas.

El color turquesa

En el arte tibetano, el verde de Tara Verde se asocia con la actividad y la acción rápida, por su relación con la familia del Buda Amoghasiddhi. El turquesa de esta figura recuerda ese color, y combinado con el dorado de la corona y la base le da un aire clásico de la imaginería tibetana.

Material y peso

Esta figura está hecha de resina pintada a mano, un material ligero: pesa muy poco para su tamaño. Eso la hace fácil de colocar y de cambiar de sitio, en una repisa, una estantería o un altar, aunque también significa que un golpe, una corriente de aire o el roce de una mascota pueden moverla: conviene dejarla lejos del borde. La resina no debe estar cerca de fuentes de calor intenso ni al sol directo prolongado, que pueden deformarla o decolorar la pintura.

¿Por qué elegir figura de la diosa tara?

Porque es una imagen de la compasión con un trabajo de color delicado y un tamaño cómodo para un altar, una estantería o un rincón de meditación.

Lo que dice la tradición

En el budismo tibetano, Tara es una deidad de la compasión y de la acción rápida, venerada en toda la región del Himalaya. Se cuenta como tradición religiosa y cultural, sin afirmar que la figura proteja ni cure.

Lo que explica la psicología

Lo que tiene estudios no es la figura, sino la autocompasión, ¿vale?

La autocompasión. Kristin Neff la definió como tratarse a uno mismo con la amabilidad con la que se trataría a alguien querido que lo pasa mal, con tres componentes: amabilidad en lugar de autocrítica, reconocer que sufrir es humano y atención consciente al malestar. Un metaanálisis con 79 muestras y más de 16.000 participantes encuentra que una mayor autocompasión se asocia a más bienestar y a menos ansiedad, depresión y estrés.

Lo que no dice. Buena parte de los datos son correlacionales: muestran una asociación sólida, pero no prueban por sí solos la causa. Hay también ensayos de intervención con resultados favorables, lo que sugiere que se puede entrenar.

Para qué te sirve. Para tener un gesto de amabilidad contigo, con un aroma que asocies al cuidado.

Cómo usarlo

  • En un rincón de calma o de meditación.
  • En un altar, con una vela a distancia segura.
  • En la mesilla o el despacho, como recuerdo de tratarte con amabilidad.
  • Como regalo para alguien que atraviesa un mal momento.

Un pequeño ritual. Cuando te hables con dureza por algo que ha salido mal, mira la figura y pregúntate: «¿qué le diría a una amiga que estuviera como yo?» Dite eso mismo en voz baja: «[Tu nombre], te estás esforzando.» Escribe una frase amable y una acción pequeña para mañana.

Úsalo si…

  • Te gusta la imagen y el simbolismo de esta figura.
  • Quieres un detalle decorativo para un altar o una estantería.
  • Buscas un regalo con significado.
  • Te gusta recordar una intención en un objeto del día a día.

Dónde ponerlo en casa

  • En una estantería o repisa estable, a la altura de la vista.
  • En un altar o rincón de calma, con una vela a distancia segura.
  • En el recibidor o en el despacho, sobre una superficie despejada.
  • Fuera del alcance de niños pequeños y mascotas.

Con qué combinarlo

  • Cuarzo rosa, la piedra de la ternura.
  • Amatista, la piedra de la calma.
  • Incienso de sándalo, en la tradición de los altares.
  • Selenita, para un rincón claro.

Seguridad

Es una figura decorativa, no un juguete: tiene aristas y detalles pequeños que no son aptos para niños pequeños. Colócala sobre una superficie estable y plana, lejos del borde, y asegúrate de que no pueda caerse con una corriente de aire, un golpe o una mascota. Si la usas en un altar con velas o incienso, déjala a una distancia segura de la llama: el calor y el humo pueden dañar la pintura y los acabados.

Cuidados

  • Quita el polvo con un paño seco y suave o con una brocha de pelo blando.
  • No la mojes a chorro ni la sumerjas: una figura pintada puede perder color con el agua y los productos de limpieza.
  • Evita el sol directo y los radiadores: pueden decolorar los acabados.
  • Cógela siempre por la base, nunca por los brazos, la cabeza o los detalles finos.
  • Guárdala envuelta en tela si la cambias de sitio o la transportas.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Tara? Es una deidad femenina del budismo tibetano, asociada con la compasión y con la ayuda a quien la invoca.

¿Es Tara Verde? Tara Verde es la forma más conocida. Esta figura usa tonos turquesa y dorado, sin que se afirme una forma concreta.

¿Por qué tiene cuatro brazos? Los brazos múltiples son un recurso de la iconografía asiática para mostrar capacidades diversas.

¿Es una pieza religiosa? Es la figura de una deidad budista, que se trata con respeto como objeto simbólico.

¿Qué material es? Es de resina pintada a mano, un material ligero: pesa muy poco.

¿Es apta para velas e incienso? Puedes colocarla en un altar, pero a distancia segura de la llama: el calor y el humo pueden dañar la pintura.

¿Cómo se limpia? Con un paño seco y suave; sin agua a chorro ni productos de limpieza.

Cuándo pedir ayuda

Un incienso puede acompañar un momento concreto, pero no sustituye a un tratamiento. Si llevas semanas con un malestar que no mejora, si te afecta al sueño, al trabajo o a las relaciones, o si tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda profesional. En España puedes llamar al 024, gratuito y disponible las 24 horas.


Cada figura está hecha y pintada a mano: la tuya será parecida a la de la foto, nunca idéntica.

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