Descripción
Este colgante punta de howlita es una punta de unos 4 cm, de un blanco mate y opaco, recorrida por finas vetas grises que dibujan una especie de telaraña, con un casquillo de acero en la parte superior.
¿Qué es la howlita?
La howlita es un borato de calcio hidratado. Es blanca, mate y opaca, y lo que la hace inconfundible son esas finas vetas grises o negras que forman un dibujo de telaraña. Su nombre rinde homenaje a Henry How, el científico canadiense que la describió en Nueva Escocia en el siglo XIX.
Es una piedra muy blanda: 3 a 3,5 en la escala de Mohs. Se raya con casi cualquier cosa y es porosa, así que absorbe líquidos con facilidad.
Y ahora lo que prefiero decirte con claridad: la howlita es la piedra más teñida del mercado, con diferencia. Su porosidad y su veteado la hacen ideal para imitar otras piedras: turquesa, lapislázuli, coral, amazonita y sugilita. Buena parte de la turquesa barata que verás por ahí es howlita teñida. Esta punta es de su color natural, blanco con vetas grises, y no está teñida. Si alguna vez dudas de una pieza, puedes comprobarlo: frota con un algodón mojado en acetona una zona poco visible; si suelta color, está teñida.
El color y el dibujo corresponden a la howlita natural.
¿Por qué un colgante punta de howlita?
Porque una punta alargada en blanco con vetas grises es una pieza sobria, que combina con todo y que no se parece a ninguna otra. El dibujo de telaraña cambia en cada pieza, de modo que cada punta es distinta.
Mide unos 4 cm y va montada en acero. Se vende sin cadena: la de las fotos es de exposición y no está incluida. Es un colgante de tamaño medio, de los que cuelgan sobre el pecho.
Lo que dice la tradición
Por tradición, la howlita se asocia con la calma, la paciencia y la capacidad de bajar revoluciones. Muchas tradiciones la relacionan con templar el enfado antes de que salga y con aquietar la cabeza cuando no deja de dar vueltas por la noche. Se le atribuye un carácter suave y poco exigente: es de las piedras que más se recomiendan para acompañar el descanso. Se vincula con el chakra corona y con el elemento aire.
Su enseñanza: casi ninguna respuesta urgente es buena. Esperar diez minutos antes de contestar cambia más cosas de las que parece.
Lo que explica la psicología
La howlita es la piedra de esperar antes de contestar, y la psicología tiene un nombre muy preciso para lo que a veces nos hace contestar mal, ¿vale?
Qué se descubrió. Se llama sesgo de atribución hostil: la tendencia a interpretar como intencionadamente hostiles conductas que en realidad son ambiguas o accidentales. Alguien no devuelve un saludo, un compañero no contesta a un correo, un vecino hace ruido. Todo eso admite varias explicaciones, y la mayoría son inocentes: no te vio, se le pasó, no sabe que molesta. Pero cuando estás cansada, ansiosa o en una racha de conflictos, la lectura por defecto pasa a ser la peor.
Qué se deduce. Que el sesgo se autoconfirma. Una vez instalada la lectura hostil, tu conducta cambia: respondes con más frialdad o a la defensiva, y eso provoca en el otro una reacción que confirma tu sospecha. Además, solemos explicar las conductas ajenas por el carácter («es un maleducado») y las propias por las circunstancias («estaba liada»).
Lo que no dice. Que nunca haya mala intención: a veces sí la hay, y en ese caso lo que toca es poner un límite. Lo que dice es que la explicación más probable de una conducta molesta rara vez es que alguien te la tenga jurada.
Para qué te sirve el colgante. Como pausa antes de contestar a un mensaje que te ha sentado mal. Cógelo, espera diez minutos y pregúntate: «¿Cuál es la explicación más sencilla y menos hostil de esto?»
Cómo usarlo
- Antes de responder a un mensaje que te ha sentado mal.
- En un día en el que sabes que vas a saltar a la mínima.
- Junto al ordenador, si trabajas con plazos ajustados y acabas tensa.
- Por la noche, si te cuesta dormir por darle vueltas a todo.
Un pequeño ritual. Cuando algo te enfade, coge el colgante, cuenta diez respiraciones y dite con tu nombre: «[Tu nombre], bajo el ritmo y respiro antes de responder. Casi nada es tan urgente como parece.» Y escribe tres explicaciones posibles de lo que ha pasado.
Llévalo contigo si…
- Trabajas bajo presión constante y llegas a casa acelerada.
- Tienes un compañero o un jefe que te saca de quicio a diario.
- Estás en una negociación donde perder los nervios te costaría caro.
- Necesitas dormir bien antes de un día importante.
Dónde ponerlo en casa
Cuando te lo quites, déjalo a la vista:
- En el norte de la casa, si sigues el Feng Shui: es el sector del Camino Personal (Kan), ligado a la serenidad y al propio ritmo.
- En el dormitorio, su ubicación más habitual por su relación con el descanso.
- En el salón, donde se discuta con facilidad.
- En la habitación infantil, por ser una piedra tranquila.
Con qué combinarlo
- Amatista, para sumar serenidad.
- Cuarzo rosa, para añadir ternura al momento de esperar.
- Selenita, para crear un ambiente de descanso.
- Jade, para reforzar la calma.
Cuidados
La howlita es muy blanda y porosa, así que pide cuidado:
- Dureza 3 a 3,5: se raya con casi cualquier cosa. No es adecuada para anillos.
- Absorbe líquidos con facilidad: perfumes, cremas y aceites la manchan de forma permanente. Póntela la última al arreglarte.
- Límpiala solo con un paño ligeramente húmedo y sécala enseguida. Nada de remojo ni ultrasonidos.
- El casquillo es de acero: aguanta bien el uso diario.
- Guárdala aparte, en una bolsita, lejos de piedras duras.
Preguntas frecuentes
¿Está teñida? Esta punta es de su color natural, blanco con vetas grises. Aun así, la howlita se tiñe muchísimo. Para comprobarlo, frota un algodón con acetona en una zona poco visible: si suelta color, está teñida.
¿Se mancha? Sí, porque es porosa. Perfumes, cremas y aceites la manchan de forma permanente. Póntela la última.
¿Se puede mojar? Mejor no. Limpia con un paño ligeramente húmedo y seca enseguida.
¿Lleva cadena? No. Se vende sin cadena; la de las fotos es de exposición.
Cuándo pedir ayuda
Si la irritabilidad te dura semanas, si estallas con frecuencia con personas que quieres, si duermes mal de forma persistente o si sientes que la ira se te va de las manos, habla con tu médico o con un profesional de la psicología: tiene tratamiento y suele mejorar mucho. Y si aparecen pensamientos de hacerte daño, llama al 024: es gratuito y atiende las 24 horas.
Cada mineral es único: el tuyo será parecido al de la foto, nunca idéntico.







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