Descripción
Este colgante universo de lapislázuli mide unos 3,5 cm y es un diseño de acero calado de tono azulado: una luna creciente con estrellas, rodeada por un anillo como el de un planeta, con una pequeña piedra azul oscuro engastada en el centro y una anilla en la parte superior.
¿Qué es el lapislázuli?
El lapislázuli no es un mineral, sino una roca: está formada sobre todo por lazurita, que da el azul, más calcita blanca y pirita dorada. Su dureza es irregular, de 5 a 6, y es opaco. En este colgante verás una pequeña piedra circular en el centro del diseño.
Su historia es de las más impresionantes que hay. Se extrae desde hace más de seis mil años en Sar-e-Sang, en Afganistán, y de él se obtenía el azul ultramar, el pigmento más caro de la Edad Media y del Renacimiento, por encima del oro. Y el nombre lo cuenta: «ultramar» significa «de más allá del mar», porque el pigmento llegaba a Europa desde el otro lado.
Y lo que prefiero decirte claro: el lapislázuli se tiñe muchísimo. Buena parte del barato es jaspe o howlita teñidos de azul, a veces con purpurina imitando la pirita. En el auténtico las pintas doradas son metálicas y con relieve. Este colgante lleva una piedra muy pequeña: puede ser lapislázuli, pero en una pieza tan pequeña no puedo asegurártelo.
¿Por qué un colgante universo?
Porque la imagen de la luna, las estrellas y un planeta con anillo es la del cielo nocturno, y el cielo es la mejor manera de ponerse en perspectiva. El diseño es ligero y delicado, con muchas formas pequeñas en un solo colgante, y el azul oscuro de la piedra hace de punto de profundidad en el centro.
Mide unos 3,5 cm y es de acero, en un tono azulado. Se vende sin cadena: la de las fotos es de exposición y no está incluida. Puedes ponerlo en una cadena fina o en un cordón.
Lo que dice la tradición
Por tradición, el lapislázuli se asocia con la verdad, el conocimiento y la autoridad de quien sabe de lo que habla, y con el estudio profundo. Se vincula con los chakras del tercer ojo y la garganta, y con el elemento aire. El azul profundo, además, ha sido desde la antigüedad el color del cielo nocturno, y por eso se ha ligado siempre a lo trascendente.
Su enseñanza: el lapislázuli fue durante siglos el azul reservado a lo más importante del cuadro. Nos recuerda que conviene elegir bien dónde ponemos lo mejor que tenemos, porque no alcanza para todo.
Lo que explica la psicología
Mirar al cielo nocturno hace que casi todo parezca pequeño y pasajero. Y la psicología tiene un estudio muy concreto sobre lo pasajero que es lo que sentimos, ¿vale?
Qué se descubrió. Philippe Verduyn y Saskia Lavrijsen, en un trabajo publicado en la revista Motivation and Emotion, pidieron a 233 participantes que recordaran episodios emocionales recientes y registraran cuánto habían durado, en veintisiete emociones distintas. Los resultados fueron muy desiguales. La tristeza es, con diferencia, la más persistente: unas ciento veinte horas. En el extremo opuesto, la vergüenza y el asco se resuelven en torno a media hora, y también son breves la sorpresa, el miedo, el aburrimiento, la irritación y el alivio. El odio duraba unas sesenta horas y la alegría unas treinta y cinco. La culpa persiste mucho más que la vergüenza, y la ansiedad mucho más que el miedo.
Qué se deduce. Los autores identificaron dos factores que alargan una emoción: que se asocie a un acontecimiento que consideras importante y, sobre todo, que vaya acompañada de mucha rumiación. Es decir, lo que alarga una emoción no es su intensidad inicial, sino cuánto le das vueltas después. Hay, pues, margen: está en dejar de repasar, no en dejar de sentir. Y las más breves se sobreestiman muchísimo: la vergüenza, que paraliza, se resuelve en minutos.
Lo que no dice. Que tengas que sentir menos, ni que todas las emociones duren poco. La tristeza dura, y es normal que dure. Lo que dice es que muchas duran menos de lo que crees mientras estás dentro.
Para qué te sirve el colgante. Como recordatorio de la perspectiva: cuando notes una emoción muy fuerte, tócalo y pregúntate «¿cuánto va a durar esto?». Mirar el cielo y recordar lo pequeño que es cada momento ayuda a darle su tamaño real.
Cómo usarlo
- Cuando estés preparando algo que tendrás que defender con datos.
- El día que tengas que decir una verdad incómoda, con perspectiva.
- En un mal día, como recordatorio de que las emociones pasan.
- Sobre la mesa de estudio de un tema que exige rigor y profundidad.
Un pequeño ritual. Cuando una emoción te desborde, sal un momento a mirar el cielo con el colgante en la mano y dite con tu nombre: «[Tu nombre], esto también pasa. Digo la verdad de lo que siento, y le doy su tamaño.»
Llévalo contigo si…
- Estás pasando por un momento emocional intenso y necesitas perspectiva.
- Vas a defender una tesis, un informe o un proyecto ante expertos.
- Tienes que reconocer un error delante de tu equipo.
- Te gustan los diseños con luna, estrellas y cielo.
Dónde ponerlo en casa
Cuando te lo quites, déjalo a la vista y seco:
- En el noreste de la casa, si sigues el Feng Shui: es el sector del Conocimiento (Gen).
- Junto a la ventana, donde se ve el cielo.
- En la mesilla de noche, como último vistazo antes de dormir.
- En el despacho o la biblioteca, por su vínculo con el saber.
Con qué combinarlo
- Piedra luna, para reforzar su carácter lunar y suave.
- Selenita, para acompañar los momentos de calma.
- Amatista, para sumar serenidad.
- Cianita azul, para decir las cosas con claridad.
Cuidados
El lapislázuli es poroso, y el diseño calado pide un poco de atención:
- El lapislázuli es poroso y sensible a los ácidos, incluido el sudor: nada de ultrasonidos ni productos de limpieza. Un paño suave y seco.
- La pirita que lleva dentro se oxida con la humedad: no lo mojes.
- El diseño calado puede engancharse con jerséis de lana: ten cuidado al vestirte.
- Quítatelo para ducharte, nadar y hacer deporte, y póntelo después de perfumes y cremas.
- El acero aguanta bien el uso diario.
Preguntas frecuentes
¿Es lapislázuli natural? La piedra es muy pequeña y el lapislázuli se tiñe mucho. En una pieza tan pequeña, no puedo asegurártelo.
¿Qué representa el diseño? Una luna creciente con estrellas y un planeta con anillo, la imagen del cielo nocturno. Es un diseño decorativo.
¿De qué es el colgante? De acero, de tono azulado, con una pequeña piedra azul oscuro engastada.
¿Lleva cadena? No. Se vende sin cadena; la de las fotos es de exposición.
Cuándo pedir ayuda
Si una emoción, sobre todo la tristeza, te dura semanas y no cede, si te impide trabajar o cuidarte, o si notas que ya no disfrutas de nada, habla con tu médico o con un profesional de la psicología: tiene tratamiento y suele mejorar mucho. Y si aparecen pensamientos de hacerte daño, llama al 024: es gratuito y atiende las 24 horas.
Cada mineral es único: el tuyo será parecido al de la foto, nunca idéntico.



