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Pendientes Ovalados de Lapislázuli en Acero Inoxidable

7,76 € Imp. Incluidos

Pendientes ovalados de lapislázuli de 14 mm en acero inoxidable hipoalergénico: un óvalo martillado con un cabujón de lapislázuli azul intenso, de botón y con cierre de mariposa. Con ellos hablamos del azul de la máscara de Tutankamón y de por qué la ayuda que más funciona es la que no se nota. Cada pieza es única e irrepetible: la tuya será muy parecida a la de la foto, pero puede variar en color, tamaño y/o forma.

Hay existencias

Descripción

Estos pendientes ovalados de lapislázuli miden 14 mm: un óvalo de acero inoxidable hipoalergénico con la superficie martillada y, en la parte inferior, un cabujón redondo de lapislázuli de un azul profundo, engastado en un pequeño marco de acero. Se cierran con mariposa, la tuerca pequeña que se encaja por detrás. Son de botón, con mucha presencia y poco peso. Hay 2 pares.

¿Qué son unos pendientes ovalados de lapislázuli?

Son unos pendientes de forma ovalada, con la superficie del acero martillada, es decir, cubierta de pequeñas ondulaciones que la hacen brillar de forma irregular, como el agua con viento. En la parte baja lleva un cabujón, una piedra pulida de superficie curva, de lapislázuli.

El lapislázuli no es un mineral, sino una roca: formada sobre todo por lazurita, que da el azul, más calcita blanca y a veces pirita dorada. Es opaco, y su dureza, irregular, va de 5 a 6 en la escala de Mohs.

Y tiene una imagen que lo une con lo más famoso que dejó el antiguo Egipto: la máscara funeraria de Tutankamón. Las cejas y el contorno de los ojos de la máscara están hechos con lapislázuli, y se cree que procede de las minas de Sar-e-Sang, en Afganistán, que se explotan desde hace más de seis mil años. Es decir, el azul de los ojos del faraón hizo un viaje de miles de kilómetros: de Afganistán, por rutas comerciales que pasaban por Mesopotamia, hasta Egipto. Lo que aquí es un cabujón del tamaño de un guisante, allí era un material de reyes.

¿Por qué unos pendientes ovalados de lapislázuli de 14 mm?

Porque 14 mm es el tamaño al que el diseño se ve entero: el óvalo martillado, el aro de acero y el azul de la piedra. El pendiente es algo mayor que un botón corriente, pero muy ligero, porque el acero lo es. El lapislázuli está en la parte baja, como un pequeño ojo, y atrae la mirada sin ser exagerado.

Son pendientes para quien quiere un detalle más llamativo que un botón, sin llegar a un pendiente largo. Funcionan con camisas blancas, con jerséis grises y con casi todo lo azul.

Lo que dice la tradición

Tradicionalmente el lapislázuli se asocia con la verdad, el conocimiento y la autoridad de quien sabe de lo que habla. Muchas tradiciones lo relacionan con la honestidad, incluida la que uno se debe a sí mismo, y con el estudio profundo. Es una tradición, no una propiedad que se pueda medir, y te la cuento como tal.

Lo que explica la psicología

Un pendiente que se lleva puesto es un gesto de cuidado hacia una misma, y la psicología tiene un hallazgo sorprendente sobre cómo ayudar a otras personas, ¿vale?

Lo que se descubrió. Niall Bolger, Adam Zuckerman y Ronald Kessler publicaron en el año 2000, en Journal of Personality and Social Psychology, un estudio en el que siguieron durante treinta y cinco días a sesenta y ocho parejas en las que uno de los miembros preparaba el examen de acceso a la abogacía del estado de Nueva York. Compararon el apoyo que decía dar la pareja con el que decía recibir la persona estresada, y encontraron el patrón clave: cuando el apoyo se prestaba pero el receptor no lo registraba como tal, la ansiedad y el ánimo bajo eran menores. Cuando el apoyo era muy visible, el efecto desaparecía o se invertía.

Por qué es importante. La explicación propuesta es que ser consciente de estar recibiendo ayuda tiene un coste emocional: puede leerse como una señal de que uno no es capaz de arreglárselas solo, genera sensación de deuda, o confirma que el problema debe de ser aún peor de lo que se pensaba.

Qué funciona. Acompañar bien es estar cerca sin señalarlo: hacer la cena sin anunciar que se hace por lo que está pasando, no preguntar cada día cómo va, dejar un mensaje sin esperar respuesta. Y, cuando eres tú quien recibe, vale la pena saber que dejarte ayudar tiene su propio valor.

Lo que no dice. Que haya que ocultar el cariño o dejar de decir «estoy aquí». Dice que, cuando alguien está bajo presión, la ayuda discreta suele servir más que la ayuda ostentosa.

Para qué te sirven los pendientes. Como recordatorio de cuidar sin hacer ruido: a alguien que está pasando un mal momento, a alguien cercano que lo necesita, o a ti misma.

Cómo usarlos

  • El día que acompañes a alguien que lo está pasando mal, para recordarte hacerlo sin señalarlo.
  • A diario, como un toque de color.
  • En ocasiones sencillas pero con ganas de ir arreglada.
  • Como regalo para alguien que acaba de empezar una etapa difícil.

Un pequeño ritual. Piensa en una persona que lo está pasando mal y haz algo pequeño, sin avisar: un mensaje breve, un plato preparado, algo que le dejes en la puerta. Ponte los pendientes y dite, con tu nombre: «[Tu nombre], cuidar también es estar sin hacer ruido.»

Llévalos contigo si…

  • Buscas pendientes con diseño propio y un azul intenso.
  • Quieres algo más llamativo que un botón, pero ligero.
  • Prefieres acero inoxidable hipoalergénico a buen precio.
  • Eres de las que cuidan sin hacer alarde.

Dónde ponerlos en casa

Cuando te los quites:

  • En el noreste, el sector del conocimiento y el crecimiento personal, según el Feng Shui.
  • En el despacho o la zona de estudio.
  • En una cajita o bolsita de tela, para que el cabujón no se golpee.
  • Con las mariposas puestas, así no se pierden.

Con qué combinarlos

  • Sodalita, para el pensamiento claro.
  • Amazonita, para la comunicación serena.
  • Cuarzo cristal, para la transparencia.
  • Cuarzo rosa, para la ternura.

Cuidados

  • El lapislázuli es poroso y sensible a los ácidos, incluido el del sudor: evita la humedad, los perfumes y los productos de limpieza.
  • No lo mojes: la pirita que lleva dentro se oxida con la humedad.
  • Límpialo con un paño suave y seco. El acero inoxidable no se oscurece.
  • Quítatelos para ducharte, nadar, hacer deporte y dormir.

Preguntas frecuentes

¿Es lapislázuli natural? Sí, es lapislázuli natural. Las motitas doradas que a veces se ven son pirita.

¿Se mojan? Mejor no: el lapislázuli es poroso y no le gustan la humedad ni los ácidos.

¿Cuánto miden? Los pendientes miden 14 mm. El cierre es de mariposa.

¿Es hipoalergénico? Sí, son de acero inoxidable hipoalergénico.

Cuándo pedir ayuda

Si acompañas a alguien y sientes que te desborda, o si eres tú quien lo pasa mal y no te atreves a pedir ayuda, habla con tu médico o con un profesional de la psicología. Hay ayuda y funciona.


Cada mineral es único: el tuyo será parecido al de la foto, nunca idéntico.

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